Las tarifas de luz y gas para empresas son uno de los mayores costes fijos de cualquier negocio, y también uno de los peor gestionados. La mayoría de las empresas negocia la luz por un lado, el gas por otro, mira solo el precio del kWh y firma. Y ahí, en esa forma de mirar, es donde se queda el dinero sin recoger.
En esta guía te explicamos cómo se forma de verdad la factura energética de una empresa, qué partidas deciden lo que pagas (y que ninguna web te enseña), por qué conviene mirar la luz y el gas como un único coste y dónde están los ahorros reales en 2026. Sin rankings de escaparate: los precios de empresa son personalizados.
Respuesta rápida: ¿cómo se eligen las tarifas de luz y gas para empresas?
No hay un ranking válido: las tarifas de luz y gas para empresas son personalizadas según tu CUPS, tu consumo y tu perfil horario. La tarifa de acceso (2.0TD, 3.0TD o 6.1TD en luz; RL en gas) la fija tu potencia y consumo, es igual en todas las comercializadoras, y lo único que negocias es el precio de la energía y de la potencia.
Dónde está el ahorro: casi nunca en el precio del kWh. Está en optimizar las seis potencias, corregir la energía reactiva, vigilar la cláusula de servicios de ajuste y controlar los picos de 15 minutos. Ahí se juegan miles de euros al año.
Cómo se hace bien: pedir 5-6 ofertas de luz y de gas a la vez, comparar coste total (no precio de web) y negociar. Lo hacemos por ti: 711 22 06 36.
Por qué mirar las tarifas de luz y gas para empresas como un solo coste
Un restaurante, un hotel, una panadería o una nave con proceso térmico consumen las dos energías, y la factura de las dos sube y baja por las mismas razones: el gas marca buena parte del precio de la luz, y ambos dependen del mercado internacional. Negociarlas por separado, en meses distintos y con comercializadoras distintas, tiene tres problemas.
■ Pierdes poder de negociación. Una comercializadora que se lleva tu luz y tu gas te hace mejor precio en ambas que si le das solo una.
■ Descuadras los vencimientos. Si el contrato de luz renueva en marzo y el de gas en septiembre, nunca puedes salir a mercado en el momento bueno con las dos a la vez.
■ No ves el coste energético total. Y sin esa foto completa no puedes decidir si te compensa invertir en eficiencia, autoconsumo o aerotermia.
La factura de luz de empresa: qué pagas de verdad
El precio del kWh que te ofrece la comercializadora es solo una parte de lo que pagas. La factura de luz de una empresa tiene varias capas, y las que más dinero mueven no son las que miras al comparar:
La tarifa de acceso la marca tu potencia: hasta 15 kW es 2.0TD, de 15 a 450 kW es la 3.0TD, y por encima de 450 kW alguna de las 6.XTD. Esa tarifa es idéntica en Endesa, Repsol, Naturgy o cualquier otra: lo único que cambia entre ellas es el precio de la energía y de la potencia que te ofrecen. Por eso el ranking de escaparate no sirve, y lo explicamos en el análisis de tarifas de luz de empresa.
El mayor ahorro: optimizar las seis potencias
A diferencia de un hogar, una empresa en 3.0TD o 6.1TD contrata seis potencias, una por periodo. Y el precio entre periodos es brutalmente distinto: el P1 puede costar catorce veces más que el P6. Si tienes contratada de más en P1 potencia que no usas, estás tirando dinero cada día del año.
Un ejemplo real de lo que pesa: con el peaje de P1 en torno a 0,0558 €/kW al día y el de P6 en 0,0040, tener 100 kW contratados de más en P1 son unos 5,58 € al día, más de 2.000 € al año en un solo periodo. Ajustar las potencias a lo que de verdad demandas es gratis y suele ser el primer ahorro que encontramos.
Pero ojo con pasarse de recorte: si te quedas corto y superas la potencia contratada, pagas excesos. Y desde el mercado cuartohorario, en suministros de más de 50 kW esos excesos se miden en tramos de 15 minutos. Un solo arranque simultáneo de maquinaria durante un cuarto de hora puede penalizarte. La solución no es contratar de más «por si acaso»: es escalonar arranques y medir bien.
Revisamos tus 6 potencias gratis
Con tu curva de consumo vemos si estás pagando potencia que no usas. Es el ahorro más rápido y no cuesta nada aplicarlo.
La energía reactiva: la penalización que casi nadie revisa
Si tu empresa tiene motores, compresores, cámaras de frío o maquinaria industrial, es muy probable que estés pagando energía reactiva sin saberlo. Cuando el factor de potencia (cos φ) baja de 0,95 en cualquier periodo salvo el P6, la distribuidora aplica un recargo. En una empresa con maquinaria, ese recargo puede ir de 200 a 1.500 € al mes.
La solución es una batería de condensadores. Cuesta entre 800 y 3.000 € y suele amortizarse en seis a dieciocho meses. Es una de esas inversiones que se pagan solas, y sin embargo muchísimas empresas la ignoran porque el recargo aparece en una línea de la factura que nadie mira. Si tu asesor no te ha hablado de esto, es mala señal.
La cláusula de servicios de ajuste: la letra pequeña más cara
Los servicios de ajuste son mecanismos que Red Eléctrica usa para mantener el equilibrio entre generación y demanda en tiempo real. Aquí está la trampa: muchas tarifas «fijas» incluyen una cláusula que traslada esos costes al cliente. Es decir, tu tarifa fija no es fija del todo.
Con la llegada del mercado cuartohorario, el volumen de desvíos del sistema ha aumentado y esos costes se han vuelto más visibles. Para la mayoría de pymes, la opción más segura es una tarifa fija sin cláusula de regularización de ajustes. Antes de firmar, esta es la pregunta que más dinero te ahorra: «¿esta tarifa me repercute los servicios de ajuste?».
Antes de firmar, revisa también: permanencias de 12-24 meses, penalización real de salida (algunas fijas cobran el 20-50% del consumo restante), descuentos de primer año que desaparecen al renovar, y precios «OMIE» que no incluyen los ajustes. Las grandes suelen subir un 20-40% al renovar sin avisar: exige un preaviso de 60 días.
Las tarifas de gas para empresas: TUR o mercado libre
En gas, la primera pregunta es el volumen. Si tu negocio consume menos de 50.000 kWh al año, puede acogerse a la TUR, el precio regulado que publica el BOE y que suele ser el más barato. Por encima de ese umbral, no hay TUR: los precios son personalizados y se negocian, como en las tarifas de gas para empresas.
| Consumo anual de gas | Qué te aplica | Cómo negociar |
|---|---|---|
| Hasta 50.000 kWh | Puede acogerse a la TUR (RL) | La TUR suele ganar; revisa antes de irte al libre |
| Más de 50.000 kWh | Solo mercado libre, precio personalizado | Pedir ofertas y valorar fijar precio antes del invierno |
Tras la subida de la TUR del tercer trimestre, muchas empresas se plantean cambiarse. Antes de correr, mira cómo ha quedado la TUR este trimestre: sube, pero el mercado libre también, porque compran el mismo gas. Para hostelería, panaderías u hoteles, donde el gas es un coste crítico, sí puede tener sentido fijar precio doce meses. Es un seguro, no siempre un ahorro.
Más allá de la tarifa: bajar el consumo, no solo el precio
Negociar bien las tarifas de luz y gas para empresas baja el precio. Pero el ahorro grande y duradero viene de consumir menos y mejor. Con la foto energética completa, estas palancas se evalúan de golpe:
1. Autoconsumo solar. Una nave con cubierta y consumo diurno es el caso ideal. Mira el autoconsumo industrial.
2. Aerotermia para sustituir el gas. Si usas gas solo para agua caliente o calor de baja temperatura, la aerotermia te independiza de las revisiones de la TUR.
3. Iluminación LED. En comercios y naves, cambiar a LED se amortiza rápido y puede generar ayudas. Lo vemos en iluminación LED para negocios.
4. Certificados de ahorro energético. Muchas de estas inversiones generan CAE, que se pueden monetizar. No basta con ahorrar: hay que documentarlo.
5. Auditoría energética. Para consumos grandes, una auditoría ordena todo esto por prioridad y retorno. A partir de cierto tamaño, además, es obligatoria.
Un caso de este año: hotel en la Costera
Situación: luz y gas contratados con dos comercializadoras distintas, renovaciones descolocadas y una cláusula de servicios de ajuste que nadie había leído. Pagaba un buen precio de kWh, así que creía que lo tenía bien.
Qué encontramos: el ahorro no estaba en el kWh, que ya era competitivo. Estaba en ajustar potencias, quitar la cláusula de ajustes y unificar los dos suministros con vencimientos alineados. El precio de la energía casi no se movió; la factura total sí. A veces el trabajo no es cambiar de compañía, sino ordenar lo que ya tienes.
Una sola factura energética, un solo interlocutor
Analizamos tu luz y tu gas juntos, pedimos 5-6 ofertas de cada una, revisamos potencias, reactiva y cláusulas, y te presentamos el coste total cerrado. Y te acompañamos en la renovación para que no te suban sin avisar. Te visitamos desde l’Olleria y ayudamos a reducir la factura de tu empresa.
El precio del kWh es la punta del iceberg
El ahorro de tu empresa está debajo: potencias, reactiva, ajustes y consumo. Mándanos tus facturas de luz y gas y te decimos exactamente dónde está tu dinero. Desde l’Olleria, Albaida y Ontinyent.
Preguntas frecuentes sobre las tarifas de luz y gas para empresas
¿Cuál es la mejor tarifa de luz y gas para empresas?
No existe una respuesta única: los precios de empresa son personalizados según tu CUPS, consumo y perfil. La tarifa de acceso la fija tu potencia y consumo, y es igual en todas las comercializadoras. Lo que se negocia es el precio de la energía y la potencia, y donde de verdad se ahorra es en optimizar potencias, reactiva y cláusulas.
¿Conviene contratar la luz y el gas con la misma comercializadora?
Muchas veces sí: dar los dos suministros a una comercializadora mejora tu poder de negociación y permite alinear los vencimientos para salir a mercado en el momento adecuado. Lo importante es comparar el coste total de ambas juntas, no cada una por su lado.
¿Qué es la energía reactiva y por qué me penaliza?
Es la energía que consumen motores, compresores y maquinaria y que no se convierte en trabajo útil. Si el factor de potencia (cos φ) baja de 0,95, la distribuidora aplica un recargo que puede ir de 200 a 1.500 € al mes. Se corrige con una batería de condensadores que suele amortizarse en 6-18 meses.
¿Qué es la cláusula de servicios de ajuste?
Es una condición que traslada al cliente los costes que Red Eléctrica genera para equilibrar el sistema en tiempo real. Hace que una tarifa «fija» no lo sea del todo. Para la mayoría de pymes, lo más seguro es una tarifa fija sin esa cláusula de regularización.
¿Mi empresa puede acogerse a la TUR del gas?
Sí, si tu consumo anual de gas no supera los 50.000 kWh. Por encima de ese umbral solo existe el mercado libre con precio personalizado. Pese a la subida del tercer trimestre, la TUR sigue siendo la opción más barata para la mayoría de pequeños consumidores.
Publicado: 17 de julio de 2026 · Fuentes: CNMC (peajes vigentes desde el 1 de enero de 2026), Orden TED/1524/2025 (cargos), Red Eléctrica de España, resolución de la TUR de gas publicada en el BOE, OMIE · Los precios de las tarifas de luz y gas para empresas son personalizados según cada CUPS; las cifras de este artículo son orientativas y sirven para ilustrar dónde están los ahorros. Kowiik percibe una comisión de la comercializadora cuando un cliente contrata a través de nosotros. Revisado por el equipo de asesores energéticos de Kowiik.